viernes, 6 de marzo de 2015

Rezyklan visita Paseo Real

Domingo 22 de Febrero. 5:00 a.m. Suena el despertador.
"5 minutos más..." fue mi inmediata respuesta. Entonces recordé: "Excursión". Resulta que ese día los maestres del grupo teníamos una excursión como parte del programa de tercera clase que Jefe Víctor preparó.
Me levanté, y en menos de una hora, me encontraba de camino a la estación Periférico Sur del tren ligero de Guadalajara.
Llegué al punto de encuentro a eso de las 6:40 (10 minutos más tarde de lo acordado) y esperé un rato a que llegaran los demás maestres, pues estaban cargando gasolina.
El camino lo hicimos en 2 automóviles, en el primero estábamos Jefe Baloo, Jefe Víctor, Jefa Akela y yo, mientras que en el segundo automóvil iban Jefa Bagheera, Jefa Xóchitl, Jefa Rosy y Jefe Eucario.
Comenzamos nuestro trayecto a eso de las 7:00, y para las 7:30 hicimos nuestra primera parada, ya que algunos deseaban comer de unos tacos que estaban al lado del camino.
Yo aproveché para bajar del carro, estirar mis piernas, y platicar con los del otro carro, hasta que fue momento de continuar.
Subimos al auto nuevamente... sólo para detenernos en seguida, 20 minutos después, porque Baloo quería desayunar torta ahogada, y Víctor estaba interesado en un segundo desayuno... al detenernos se nos informó desde el restaurante que no había llegado el muchacho que traía la carne, y que si queríamos podíamos esperar 15 minutos a que llegara. Nadie quería esperar, por lo que nos subimos de nuevo a los carros... para dejar pasar al muchacho de la carne que llegó en cuanto cerramos las puertas. 
Mientras Baloo y Víctor iban de compras juntitos, yo me bajé del carro para platicar un poco con los demás. Pasados unos minutos, nos subimos de nuevo todos a los carros y continuamos nuestro camino. 
Hicimos alrededor de una hora de camino. Yo iba, naturalmente, atento a todo lo que me rodeaba..
Como se puede apreciar en esta fotografía

Llegamos aproximadamente a las 8:50 al rancho de Akela, lugar del que seríamos trasladados a Paso Real.
Después de una parada técnica previa a salir de excursión, nos subimos a una camioneta, y partimos con rumbo al punto de excursión.

No sin antes tomarnos unas fotos

El camino estuvo plagado de sonrisas, chistes y bromas, aún a pesar del pavimento haciendo que la camioneta saltara mucho o la camioneta haciendo un ruido infernal al avanzar.

Y Baloo se veía muy contento, aún a pesar de ir bastante incómodo...

Llegamos a Paseo Real alrededor de las 9:40, listos para coemnzar nuestra aventura.
Bajamos todos de la camioneta, y junto con nosotros bajaron mochilas, bordones, y algunas cuerdas que faltaban de tener alguien que las cuidara, así que las repartimos entre los que no tenían cuerda que cuidar.
Nos despedimos del tío de Akela, y acordamos vernos de regreso en la carretera a las 16:00.



Después de algunas fotografías, continuamos nuestro camino.
Nos alejamos de la carretera y caminamos hacia un río, a través de un camino de terracería, y nos topamos con que existían 2 formas de llegar: Podíamos cruzar un puente de concreto (hecho para autos) o rodear un poco y cruzar usando un puente colgante.
Obviamente cruzamos por el puente colgante.
El susodicho
Cruzamos el puente y nos encontramos con una de las dueñas del lugar, quien nos dió información acerca de costos y formas de arreglar nuestra visita. Terminada nuestra breve conversación, nos regresamos al puente y, después de cerca de 5 minutos de arreglar cámaras, tomar malas fotos, y demás, tomamos unas cuantas fotos buenas del grupo, arriba del puente todos.

Como ésta ;)
Después de eso, entramos al balneario, y, solemnemente, recitamos nuestra oración del Maestre Scout, y comenzamos el camino.
Avanzamos por un costado de las albercas, y llegamos a un área más o menos abierta, donde, se dice, podría ser el próximo campamento. Seguimos avanzando, y cruzamos por un área de juegos (columpios, pasamanos) que se encuentra parcialmente enterrado gracias a un deslave. Seguimos avanzando y encontramos un sendero que se adentraba en los árboles,y para continuar tuvimos que abrir una cerca, y cruzar otra por un alambre de púas mal puesto.

La comitiva iba siempre en órden (o CASI siempre). Hasta adelante, guiando al grupo se encontraba Jefa Akela, seguida por Bagheera, Rosi, Xóchitl, Baloo, Eucario, Su servidor (yo) y Jefe Víctor, en ese orden.

Seguimos el serpenteante sendero hasta que ya no pudimos seguir avanzando, y nos dimos cuenta de que teníamos que cruzar el río.
Fue entonces que me di cuenta de que a los Jefes les gusta chapotear en el agua, al igual que sus muchachos.
Se hizo el intento de cruar sin mojarse los pies, pero al final por diversas razones, casi todos los maestres terminaron metiendo los pies al agua. A mi en lo personal no me gusta tener los pies mojados así que me esforcé para no meter los pies al agua, y, por lo menos en este cruce de río lo logré, al igual que Jefe Víctor.

Después de unas cuantas risas y burlas (referentes a las botas mojadas de varios maestres) continuamos el camino, río arriba, encontrándonos con algunas formaciones rocosas muy bonitas.

Como ésta
Debido a la forma en que se encontraba el terreno, tuvimos que cruzar el río en varias ocasiones, y cada vez que lo hacíamos alguien terminaba chapoteando en el río....


Fue entonces que Akela, quien conocía el camino, convencida de haber encontrado el camino a la primera cueva, se metió al río, y nos pidió que la siguiéramos. El agua le llegaba abajito de la rodilla. "Jefa, eso no se hace" grité, y su respuesta inmediata fue: "Hijo, no pasa nada" al tiempo que todos veíamos como el agua le subía súbitamente hasta el pecho, cuando la profundidad del río cambió bajo sus pies.

Por desgracia, no tengo foto de ese evento, pero si del lugar donde ocurrió:

Que, creo yo, se ve hermoso.

Después de conseguir que Akela saliera del río, continuamos el camino, y encontramos, por fin, la primera cueva, para la que había 2 caminos para llegar:
1) Cruzar (nuevamente) el río usando las piedras que sobresalían en el río.
2) Utilizar un tronco caído, utilizándolo como puente.

Mientras planeábamos el cruce por las piedras, Jefe Victor comenzó a cruzar por el tronco, al tiempo que volteaba y decía: "¿Dónde está mi clanero?", mensaje que entendí de inmediato, así que crucé por el tronco con él.

Llegamos entonces a una abertura en la pared del cerro, donde se encontraba una pequeña entrada a una cueva.
La verdad se ve bastante impresionante
 Ahí nos reunimos a admirar la vista, y acomodamos nuestras cosas para poder entrar a la cueva.
Para entrar, usamos pañuelos a manera de cobrebocas para evitar trespirar guano (heces de murciélago) directamente.
La cueva estaba en penumbra, como era de esperar, y tuvimos que utilizar nuestras lámparas para poder ver. Entre las cosas que vimos se encuentran algunas formaciones rocosas interesantes... y murciélagos. Muchos de ellos, volando en la parte más profunda de la cueva, perturbados por la luz de nuestras lámparas.
Bagheera y Rosi se encontraban muy perturbadas por todo esto, así que nos tomamos algunas fotos y nos salimos.



 Tras salir de la cueva, Jefe Víctor nos habló de la importancia de disfrutar estas excursiones igual que los muchachos, y la importancia de cuidarnos unos a otros y trabajar como un verdadero equipo.
Después de la plática, tomamos nuestras cosas, y partimos, río arriba, a la siguiente cueva.

 Caminamos entre árboles, y seguimos un sendero marcado en el suelo, y alrededor de 15 minutos después de haber dejado la cueva, me percaté de que Jefe Víctor no estaba. Avisé al resto del equipo y regresamos por donde habíamos llegado, buscando al Jefe.
Caminamos de regreso unos 50 metros,  y después de una breve búsqueda, lo encontramos. Ahora nos tocó un pequeño regaño, en el cual se nos recalcó la importancia de ir cuidándonos entre todos.

Continuamos avanzando, y cruzamos el río unas cuantas veces más, hasta dar con la segunda cueva.
Desde el río se veía apenas como una pequeña mancha negra entre los árboles, y fue hasta que subimos cuando nos percatamos de que esa mancha era algo un poco más grande.

Por lo menos, hacia adentro
Para llegar, se tenía que escalar un poco, en una parte empinada del cerro que conducía hacia la entrada de la cueva.
Primero subió Akela, quién amarró una cuerda a un tronco que estaba en la entrada de la cueva, y nos los pasó a los que estábamos abajo, que fuimos subiendo de uno en uno, en orden, apoyados de la cuerda.

Cuando llegamos a la entrada, dejamos nuestras cosas, y Jefe Víctor y Akela se adelantaron en el camino hacia el interior, para indicarnos al resto si era seguro continuar.
Después de unos minutos escuchamos gritos, que nos indicaban que entráramos, cosa que hicimos, muy a pesar de los que no querían entrar.
Esta vez, el primer trecho de la cueva (alrededor de los primeros 50 metros) era estrecho y angosto, y era necesario pararse en cuclillas para poder avanzar, en este tramo yo iba frente al grupo, alumbrando hacia atrás con una lámpara prestada, para que nadie se lastimara. Totalmente de esperarse era, sin embargo, que más adelante me golpeara la cabeza con una roca que salía de la pared de la cueva. Afortunadamente para mí, (y desafortunadamente para la roca que OBVIAMENTE quería eliminarme) fue que mi gorra amortiguó el golpe.
Jefe Víctor notó que me había golpeado, y me preguntó por como me encontraba. Le dije que bien, y continué avanzando.

Llegamos a un conjunto de rocas que hacían una especie de muro, por el que teníamos que bajar, y continuamos, adentrándonos en las profundidades de la cueva.


Después de haber recorrido el camino que seguíamos (donde parecía que se reunía gente de vez en cuando)
nos detuvimos a apreciar la cueva por dentro, nos tomamos algunas fotos, y regresamos por donde habíamos llegado, pues no queríamos avanzar demasiado.

Regresamos exactamente por donde llegamos, y las rocas que formaban una especie de muro resultaron ser un reto para algunos.
Cabe mencionar que, durante el regreso, no me golpee la cabeza con nada ;).

Al salir, recogimos nuestras cosas (mochilas, bordones) y nos preparamos para bajar de regreso al río.

Tratando de vernos fabulosos en el intento

Jefa Xochi hizo, en el mismo árbol que usamos para subir, un nudo de escapista, y uno a uno todos fueron bajando, utilizando una técnica de cuerda impartida por Víctor. Yo me quedé arriba, con la consignia de bajar el cabo que deshace el nudo.



Una vez abajo, continuamos río arriba al rededor de unos 5 minutos, y encontramos otra cueva, pero la entrada era mucho más pequeña. Nos acercamos a la entrada... y descubrimos que las entradas a la cueva eran unos pequeños hoyos a la altura del suelo, que llevaban al interior de la cueva.
Estábamos observando la escena, cuando Baloo se acercó a la pared de la que, en un principio, pensamos que era la cueva. Tuve poco tiempo para reaccionar (y no pude obtener una foto), pero a Baloo le salió un murciélago de uno de los orificios, y pegó un brinco que jamás creí verlo dar. Se cuenta que el brinco iba acompañado de un NADA viril grito de angustia, pero eso no me consta a mi, por lo que dejaré a su criterio la veracidad de esta afirmación.

Le preguntamos entonces a Akela si faltaba mucho para encontrar la verdadera cueva, y nos dijo que sí, que alrededor de hora y media. El problema radicaba en que habíamos quedado de regresar a las 16:00, y no nos alcanzaba el tiempo para llegar a la siguiente cueva, volver, entrar al balneario, y llegar al punto de reunión a tiempo.
Decidimos, entonces, volver.

Bajamos de la entrada de la cueva falsa, y seguimos el río de regreso.
Al rededor de las 13:30, llegamos a la entrada de la primera cueva, donde, antes de cruzar el río, Baghgeera se cayó de espalda sobre su mochila, sin que nadie supiera cómo o porqué.

Y a pesar de todo, Akela continúa su camino... chapoteando

Caminamos unos minutos más, y nos detuvimos en la orilla del río en la que Akela se sumergió hasta el pecho, apenas unas horas antes. Jefe Víctor, Jefe Eucario, y yo hicimos un tripié para colgar las mochilas (Y tomar fotos).
Ahí, como familia, nos sentamos a comer fruta seca, chocolates, y a tomar agua.
Platicamos un poco, y nos tomamos algunas fotos

Bueno, tal vez no TODOS estaban sentados...


Una vez hecho esto, nos preparamos para salir, y partimos, esta vez tratando de cruzar la menor cantidad de veces el río.

Durante el camino de regreso, comenzamos a bromear acerca de la aventura que era formar parte del "Rezyklan": La unidad de clan formado por maestres. Jefe Víctor, incluso, comenzó a grabar un "video promocional" del Rezyklan.

Llegamos entonces, al lugar donde se encontraban las cercas que habíamos cruzado cuando íbamos de camino a las cuevas.
Después de las cercas, unos minutos más caminando nos dejaron en las albercas del lugar.

La gente se nos quedó viendo como si fuéramos bichos extraños , y nosotros, inmutables, fuimos directo a una palmera, donde construimos unos tripiés para colocar mochilas, y nos separamos.




Algunos se fueron a poner traje de baño, otros, como yo, solo nos cambiamos la camisa llena de sudor, y nos quedamos tirados en el pasto.

Mas o menos así
Los que se pusieron traje de baño se fueron a bañar a las albercas, mientras yo me quedaba platicando con Bagheera y Rosy, y después... bueno, después se quedaban hablando entre ellas, pues yo me quedé dormido en donde estaba.

Al poco (o mucho, no lo sé, estaba dormido) tiempo, me despertaron, para que fuera a comer con todos en las mesas que hay en el balneario.
Saqué mi comida, que eran unos pequeños lonches de jamón, y me comí la mitad de lo que tenía, pues no tenía hambre.

Al terminar de comer nos fuimos a donde habíamos dejado las mochilas, para ponernos uniforme y estar listos para irnos de regreso.
Me uniformé de inmediato, pues sólo tenía que ponerme la camisola Scout, y, mientras esperaba, algo inesperado ocurrió:

Esto.

Y esto.

Ya cuando todos estuvimos uniformados, tomamos nuestras cosas, y nos fuimos a despedir de los dueños del lugar, para ir al punto de reunión (no sin antes decir nuestra oración final) a donde llegamos a las.... 16:50, después de cruzar de nuevo el puente colgante, de la siguiente manera:



Nos subimos a la camioneta del Tío de Akela, de la misma forma en la que habíamos llegado, y partimos de regreso al pueblo.

Ya en el pueblo, nos repartimos en los carros, de la misma forma en la que habíamos llegado, y partimos de regreso a Guadalajara, cansados, pero ansiosos de vivir más aventuras.... pero en el futuro, porque por ahora, había que llegar a dormir.


Gustavo P.

P.S. Muchas gracias a los maestres del grupo XIII a quienes les robé algunas de las fotos utilizadas en esta publicación.